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Kazajstan

Vecinos de "El Polígono"

Nombre:  Alla Zharkimbaeva
Edad:  56

 

Alla Zharkimbaeva

Telman Zharkimbaeva


Vivía en Semey durante el período de pruebas nucleares y recuerdo el templor de los edificios.  Siempre salíamos fuera durante las pruebas por temor a que los edificios se derribasen.  La contaminación transmitida a través del aire, tierra y agua ha impactado en las vidas de todas las generaciones que viven dentro de esta zona y continuará influyendo en las generaciones venideras.

A continuación de las pruebas, los porcentajes de cáncer y otras enfermedades han sido muy elevados.  Yo también sufrí cáncer de útero hace un tiempo y fue debido a la exposición de las pruebas nucleares.  El gobierno lo reconoció y me compensó con una cantidad equivalente a cincuenta dólares.  Ser una enferma en aquella época era una pesadilla.  La gente no tenía comida ni mediación.  Si querías una taza de té, tenías que pagar por el agua caliente.  Recuerdo haber pedido a mi enfermera que me diera mi mediación,  yo tenía que proporcionar tanto la mediación como la aguja.

Durante la época soviética la situación era mejor porque había hospitales en las ciudades y pueblos.  Ahora los hospitales están cerrados y la gente de los pueblos no puede pagarse los tratamientos.  Hay tantas historias trágicas de gente que muere por no tener acceso a tratamientos.

Las autoridades y científicos dicen que ya no hay riesgo,  pero yo no creo que sea totalmente cierto.  Los signos visuales de las pruebas puede que no sean tan evidentes ya que en la zona de pruebas existe una vegetación aparentemente saludable.  Yo creo que mucha gente que vive en esa zona está continuamente expuesta a través de los alimentos y agua que suministran a la ciudad.  Por ejemplo, el ganado  se alimenta de pastos localizados en la zona contaminada y los productos cárnicos terminan en las mesas de nuestras cocinas.  Creo que la contaminación de la zona de pruebas está permanentemente presenten la cadena de alimentos  y está teniendo unos efectos terribles en nuestra comunidad.  Por ejemplo, yo tuve cáncer, mis dos hijas tienen cáncer además de mi nieto.  Siempre estamos ahorrando para comprar medicinas carísimas para mantener nuestros sistema inmunológico.  Esta es una historia que la pueden contar muchos residentes de Semey y sus alrededores. 

Actualmente trabajo para una organización llamada “JUNTOS CONTRA EL CANCER” .  Se fundó hace cinco años cuando yo era una paciente.  Intentamos educar a la gente, especialmente a los jóvenes, para que sepan identificar tumores ya que el cáncer de mama es una de las más frecuentes enfermedades de nuestra comunidad. Queremos informar a la gente sobre los tratamientos existentes una vez que hayan sido diagnosticados de cáncer.  Con este objetivo podremos evitar algunas muertes causadas por esta terrible enfermedad.